Describir o tratar de descifrar la bibliografía de Stephen King es algo casi imposible. El escritor lo mismo narra terror que fantasía, aunque en la mayoría de las ocasiones hay un eje central: la familia.
Desde los 90 King goza de popularidad en el cine y eso ha llevado ha que se hagan remakes de sus libros, tal ha sido el caso recientemente de It y ahora Cementerio maldito.
El nuevo filme de terror que estrena este fin de semana en las carteleras nacionales no tiene nada que ver con el filme de 1989.
Sus creadores Kevin Kölsch & Dennis Widmyer detallaron a EL UNIVERSAL que respetan lo hecho en los 80 pero ellos querían darle un nuevo aire y respetar lo más que se pudiera el texto original.
“Muchas personas vimos la película anterior y creemos que ha sido importante para una generación y, claro, lo respetamos, pero nosotros no queríamos hacer una reversión de esa película, nosotros queríamos hacer nuestra versión del libro y eso fue lo que buscamos”, detalló Kölsch.
Para muchos fans de Stephen King, Cementerio maldito es considerada una de las obras maestras del autor, incluso para este par de directores también por ellos aseguran que tuvieron algo de miedo y presión a la hora de recrear la obra literaria, pero en cuanto pudieron hablar con King eso desapareció.
“Somos fans del libro, mientras crecíamos lo leímos y fue aterrador. Una historia aterradora que marcó a Stephen (King), eso le da miedo a cualquiera que estuviera en nuestra posición de hacer la película, pero escucharlo y compartir ideas con él hizo todo más sencillo”, dijo Widmyer.
Para los directores, aunque en la superficie es una historia de terror, con muertos vivientes y todo, en realidad la película y el libro hablan del dolor de perder a alguien, de la ausencia que esto ocasiona.
“Al final del día es un libro sobre el dolor. Es un libro sobre la aceptación de la muerte y sobre poder hablar de la muerte. Todo el mundo de una manera o forma experimenta la muerte en sus vidas o va a hacerlo. Es un tema tabú. Así es como lo abordamos, como realmente haciendo un drama. Acerca de las personas que se ocupan de este tema, pero al mismo tiempo lo están diciendo a través de la lente del horror y el género”, detalló Kölsch.
Una niña de terror. La voz y apariencia de la pequeña Jeté Laurence contrasta con el cartel en el que detrás de ella se lee Pet sematary. Todavía más con las imágenes de la cinta en las que se ve desalineada tomando un cuchillo y dispuesta a atacar.
La actriz es quien causará terror a los protagonistas de la cinta.
En la historia Jete interpreta a la pequeña Ellie, la hija de Rachel y Louis Creed (Amy y Jason) quien tras ser arrollada por un camión muere. A causa del dolor que vive su padre éste decide llevarla a un cementerio, un lugar tenebroso en el que todo aquel que es enterrado regresa con vida pero no vuelve a ser el mismo.
Con su voz dulce, Jete confiesa que es asustadiza en cuanto a las películas de terror, pero el haber trabajado en una y ver todo detrás de cámaras le ayudó a sentir diferente.
“Fue realmente genial trabajar con los actores. Recuerdo que cuando teníamos las escenas después de la pelea y las emocionales hacíamos push ups y bulpees para entrar bien en la escena”, dice en entrevista.
La actriz explica que no vio la adaptación de 1989, ya que no quería frenar su imaginación y limitar su creatividad.
Para Jete ver el tema de la muerte retratado en las dos posturas de sus padres también es algo que le sorprendió. A su corta edad comparte lo que siente.
“Ellos tienen diferentes perspectivas sobre la muerte. La mamá está realmente asustada sobre la muerte y el padre está muy acostumbrado porque es un doctor y creo que es cool ver en algunas de las escenas en las que ellos hablan sobre la muerte, ver cómo ellos tienen que usar esas dos diferentes perspectivas”, comenta.
De acuerdo con el elenco, esta nueva versión de Di Bonaventura Pictures y Paramount permitirá a los fans de la novela de Stephen King sorprenderse, cosa que también ocurrió con el escritor, y explorar más allá el tema de la muerte.
“La cinta explica cómo lidiar con la pérdida porque no es simple, no es la tristeza, es la ira y la naturaleza maniaca de la pérdida. En cierto punto ella está llorando, en cierto punto está gritando, riendo maniacamente y es una fiel descripción de lo que es perder a alguien”, dice la actriz Amy Seimetz.